Blog de Unción de Libertad es un espacio dedicado a la formación y capacitación de líderes para cumplir el propósito de Dios de alcanzar a los perdidos.

Cuando los hijos Ministran la Gloria

Cuando los hijos son llamados a ministrar una gloria mayor.

Soplan los vientos de avivamiento para nuestra nación y para mundo

Estos son tiempos donde Dios hará cosas poderosas, derramando su Santo Espíritu sobre toda carne.

Venezuela un País Grande para manifestar la Gloria de Dios

Nuestro país es la única nación con una poderosa palabra “Tierra de Gracia”: Cristóbal Colon.

Adoración y Danza llenaran la Casa de Dios a través de los Jóvenes

Dios está capacitando una generación para avivar el fuego del Espíritu Santo en la Iglesia.

Estableciendo los Cimientos Apostólicos desde el Hogar

Dios estableció que su Palabra debía ser enseñada desde la niñez y nos acompañaría toda la vida.

05 septiembre, 2026

Nacer de Nuevo o Nuevo Nacimiento | Apóstol Francisco Costa | Unción de Libertad

 


Tema: Nacer de nuevo o un nuevo nacimiento

Texto bíblico: Juan 3:3-4

Introducción:

Génesis 1:26 dice: “Hagamos al hombre a nuestra imagen, conforme a nuestra semejanza”, la creación del ser humano inicia una etapa gloriosa de La Obra creativa donde Dios no solo tomó polvo de la tierra para darle forma, sino que “sopló en su nariz aliento de vida, y fue el hombre un ser viviente” (Genesis 2:7).

El soplo Divino no solo dio vida, sino que hizo del hombre un ser único en “esencia y naturaleza” con cualidades “morales y espirituales” inherentes a esta imagen y, de hecho, Salmos 104 y Apocalipsis 15:3 glorifican al Creador cuando dicen: “Cuán maravillosas son tus obras...”.

Dios no solo “Formó”, sino que dio al hombre “un espíritu”, capacidad para gobernar sobre lo creado y el mandato de “Fructificad y multiplicaos”, siendo la “gestación y el nacimiento de un nuevo ser” la manera natural de cumplir esta orden. Aunque el hombre tenía plena facultad de comunicarse y tener comunión con Dios, fracasó en cumplir aquello para lo cual fue creado, y al desobedecer introdujo el pecado al mundo y “por cuanto todos pecaron, y están destituidos de la gloria de Dios” (Romanos 3:23).

La Biblia enseña que a pesar de que el hombre pecó, sigue siendo la pieza fundamental para el establecimiento del reino de Dios en la tierra, por lo cual Dios advirtió: “pondré enemistad entre ti y la mujer, y entre tu simiente y la simiente suya; ésta te herirá en la cabeza, y tú le herirás en el calcañar” (Génesis 3:15)

La trasgresión de los primeros padres (Adán y Eva) dio a luz al pecado y trascendió a sus descendientes, debido a la concepción, y, por ende, todo nacimiento se efectúa a partir de un germen de vida (Zera) el cual determina no solo la naturaleza del ser engendrado, sino que además incluye “Tiempo de nacer, y tiempo de morir” señalando la finitud de la vida humana (Eclesiastés 3:2).

Un día vino a Jesús un maestro de los fariseos llamado Nicodemo con algunas interrogantes ante lo cual Jesús le reveló algo poderoso respecto a la vida humana y utilizando la figura del nacimiento señaló:

Respondió Jesús y le dijo: De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere de nuevo, no puede ver el reino de Dios. Nicodemo le dijo: ¿Cómo puede un hombre nacer siendo viejo? ¿Puede acaso entrar por segunda vez en el vientre de su madre, y nacer? Juan 3:3-4 (RV60)

El que no “naciere de nuevo, no puede ver el reino de Dios”, no es una opción, es un principio. “Nacer de nuevo o un nuevo nacimiento”. No se trata de un juego de palabras sino una realidad espiritual, el nuevo nacimiento permite que las cosas gloriosas que Dios determinó para que el hombre pueda ser manifestadas, Nicodemo dijo: ¿Cómo puede un hombre nacer siendo viejo? ¿Puede acaso entrar por segunda vez en el vientre de su madre, y nacer?, todo nacimiento representa algo glorioso diseñado por Dios solo para el ser humano.

El ser humano experimenta dos nacimientos. Una cosa es el “nacimiento natural” y otra el “nacimiento espiritual” y, debido a su inclinación natural hacia el pecado el nacimiento “natural” no asegura la entrada al reino de Dios pues “todos están muertos en transgresiones y pecados” (Efesios 2:1), Jesús advierte a Nicodemo acerca de esta realidad espiritual diciendo. “Lo que es “nacido de la carne, carne es; y lo que es nacido del Espíritu, espíritu es”. Juan 3:6 (RV60)


Existe un antagonismo entre la “vieja y la nueva naturaleza”, entre, “la carne y el espíritu” por lo cual Jesus enfatizó la gran realidad espiritual, el que no “naciere de agua y del Espíritu, no puede entrar en el reino de Dios”. Gálatas 5:17 enseña que el “deseo de la carne es contra el Espíritu”. El ser humano puede no solo experimentar el nacimiento natural sino también el de índole espiritual, Jesús advirtió a Nicodemo, es necesario nacer de nuevo, es necesario nacer “de lo alto” o “nacer de arriba”.

El nuevo nacimiento involucra arrepentimiento y regeneración. “Arrepentimiento y regeneración” son conceptos teológicos centrales del cristianismo, el arrepentimiento, involucra un cambio de mentalidad y volverse a Dios mientras que regeneración, implica un cambio operado por el Espíritu donde la imagen de Cristo es renovada.

Existe una disyuntiva; “ver” o “entrar en” el reino de Dios; La trasgresión de Adán trajo separación y muerte por lo cual “el Hijo del Hombre vino a buscar y a salvar lo que se había perdido” (Lucas 19:10). 


La escritura revela las consecuencias de la trasgresión de Adán: “Porque el ocuparse de la carne es muerte, pero el ocuparse del Espíritu es vida y paz”. Romanos 8:6 (RV60)


Sin embargo, el “nuevo nacimiento” es una “obra de Dios” y un acto Divino. El pecado, la gran realidad del ser humano:

Etimológicamente, la palabra pecado es, “errar el blanco” y bíblicamente, es, ante todo, “transgresión” de la ley divina y no es solo un acto externo, sino una actitud interior de desobediencia y rebelión. “Por tanto, como el pecado entró en el mundo por un hombre, y por el pecado la muerte, así la muerte pasó a todos los hombres, por cuanto todos pecaron”. Romanos 5:12 (RV60)La Biblia revela que Adán pecó y su transgresión sumió a la humanidad en el pecado, pero no dice que él (Adán), fuese el origen del pecado, aunque su trasgresión trajo terribles consecuencias a la humanidad.

    El renacimiento es sobrenatural e implica una relación inmediata con Cristo y nos hace participar de la “naturaleza divina del carácter de Cristo” y del fruto del Espíritu. “Lo que es nacido de la carne, carne es; y lo que es nacido del Espíritu, espíritu es. No te maravilles de que te dije: Os es necesario nacer de nuevo. El viento sopla de donde quiere, y oyes su sonido; más ni sabes de dónde viene, ni a dónde va; así es todo aquel que es nacido del Espíritu”. Juan 3:6-8 (RV60)

La Biblia enseña que Adán representaba a toda la humanidad y cuando pecó, también en él “todos pecaron”, por tanto “todos”, la Humanidad, está “destituida de la gloria de Dios”.

El apóstol Pablo lo representa el nuevo nacimiento de la siguiente manera:


“De modo que, si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas”. 2° Corintios 5:17 (RV60)


    Pablo revela un principio, “de modo que”, no se puede ser una nueva criatura si no se ha nacido de nuevo; si no experimenta un segundo nacimiento, el “nacer de nuevo” es “celestial, espiritual y santo”, representa que las cosas viejas murieron, fueron clavadas en la cruz con nuestra naturaleza pecaminosa.

Jesús dijo a Nicodemo: “Os es necesario nacer de nuevo”, por una simple razón el que no “naciere de nuevo, no puede ver el reino de Dios” pues una cosa es la “naturaleza humana” y otra la “espiritual”.

En la práctica, el nacimiento físico nos equipa para la tierra, mientras que el nuevo nacimiento, el espiritual, nos prepara para el cielo, por esta razón Jesús señaló a Nicodemo: el que no “naciere de nuevo, no puede ver el reino de Dios”.


1° Corintios 15:50 dice: “...que la carne y la sangre no pueden heredar el reino de Dios...”.


El nuevo nacimiento trae la manifestación. Existe una realidad lo que es “nacido de la carne, carne es; y lo que es nacido del Espíritu, espíritu es”, aunque por la trasgresión de Adán “todos están muertos en transgresiones y pecados” (Efesios 2:1), la escritura revela algo glorioso:


“aun estando nosotros muertos en pecados, nos dio vida juntamente con Cristo (por gracia sois salvos), y juntamente con él nos resucitó, y asimismo nos hizo sentar en los lugares celestiales con Cristo Jesús”. Efesios 2:5-6 (RV60)


Pablo, advierte que el nuevo nacimiento o nacer de nuevo es parte de la regeneración, depende de la “gracia y el poder de Dios”, y donde la vieja vida sin Cristo (vieja naturaleza) o las “cosas viejas” son una “realidad ya concluida”.

David exclamo: ¿Qué es el hombre, para que tengas de él memoria, Y el hijo del hombre, ¿para qué lo visites? (Salmos 8:4), e Isaías 43:7 revela el propósito de la creación del hombre: “para gloria mía los he creado, los formé y los hice”, de hecho, el apóstol Pablo señala:


“Así también está escrito: Fue hecho el primer hombre Adán alma viviente; el postrer Adán, espíritu vivificante”. 1° Corintios 15:45 (RV60)


Una cosa es la “naturaleza humana” y otra la “espiritual”, Pablo añade, “El primer hombre es de la tierra, terrenal; el segundo hombre, que es el Señor, es del cielo” (1° Corintios 15:47).


Adán fue el primero de la raza humana y Cristo es el primero de aquellos que serán resucitados para vida eterna, en su resurrección se hizo “Espíritu vivificante” para regenerarnos, Pablo advierte: “la carne y la sangre no pueden heredar el reino de Dios...” (1° Corintios 15:50). El “nuevo nacimiento” nos introduce a la “nueva vida en Cristo” El texto señala: “si alguno está en Cristo, nueva criatura es”, la pregunta sería: ¿Nacer de nuevo o un nuevo nacimiento? El nuevo nacimiento (nacer de nuevo), a diferencia del nacimiento natural, es un acto soberano de Dios al transmitir vida divina a los hombres, Nicodemo pregunto:


¿Cómo puede un hombre nacer siendo viejo? ¿Puede acaso entrar por segunda vez en el vientre de su madre, y nacer? Juan 3:4 (RV60)


El nacimiento natural trae consigo la naturaleza caída de Adán, por tal razón el nacimiento de Jesús, fue una obra sobrenatural donde el “Espíritu Santo y el poder del Altísimo” hicieron posible su nacimiento virginal. Ahora, ¿porque debemos nacer de nuevo?


El nuevo nacimiento es Per Ce, la continuación del proceso que el Padre inició en la eternidad pasada en Cristo, pero cuando Adán y Eva desobedecieron, el pecado introdujo la muerte al mundo por lo cual Dios buscó restaurar su diseño original. Efesios 2:10 revela algo poderoso:


“Porque somos hechura suya, creados en Cristo Jesús para buenas obras, las cuales Dios preparó de antemano para que anduviésemos en ellas” Efesios 2:10 (RV60)


La Biblia revela que, desde el principio de los tiempos, Dios trazó un diseño perfecto para la humanidad, un plan con un propósito eterno: la “redención a través de Jesucristo” por eso fuimos “creados en Cristo”. 1° Pedro 1:23 revela algo poderoso: “Pues han nacido de nuevo, no de una simiente corruptible, sino de una que es incorruptible”; fuimos creados para “reflejar a Cristo” y, además, ser “predestinados” para ser “adoptados” hijos suyos por medio de “Jesucristo”, según el puro afecto de su voluntad (Efesios 1:5). Diseño profético del nuevo nacimiento.

    A diferencia del nacimiento natural, el nuevo nacimiento es una figura profética que muestra el Diseño Profético original de Dios para el ser humano, el cual permitirá manifestar, la nueva naturaleza, la parte inmaterial de un “nuevo hombre”.

La palabra de Dios enseña que el ser humano es incapaz para “ver” o “entrar en” el reino de Dios, requiere Fe, y ésta solo viene por “el oír, y el oír, por la palabra de Dios” (Romanos 10:17), la cual traerá convicción de pecado y llevará a tomar una decisión personal por Cristo.

Pablo advierte que la caída del primer Adán lo llevó a ser parte de una “naturaleza moribunda” pero Dios nos hace partícipes para una “herencia incorruptible, incontaminada e inmarcesible” en Cristo. “Bendito el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, que según su grande misericordia nos hizo renacer para una esperanza viva, por la resurrección de Jesucristo de los muertos, para una herencia incorruptible, incontaminada e inmarcesible, reservada en los cielos para vosotros, que sois guardados por el poder de Dios mediante la fe, para alcanzar la salvación que está preparada para ser manifestada en el tiempo postrero”. 1° Pedro 1:3-5 (RV60)


El apóstol Pablo, en Colosenses 1:13 declara: “Nos ha librado de la potestad de las tinieblas y trasladado al reino de su amado Hijo” lo cual evidencia que el plan de Dios para redimir a su creación estuvo presente desde el principio. Pablo suscribe esta verdad diciendo, “la carne y la sangre no pueden heredar el reino de Dios” (1° Corintios 15:50), Jesús enfatizó a Nicodemo la importancia del nacimiento espiritual, mas no del “nacimiento físico”. “Él nos salvó, no sobre la base de las obras que hemos hecho en justicia, sino según Su misericordia, lavando la regeneración y renovando por el Espíritu Santo”. Tito 3:5 (RV60)


Todo nacimiento necesita un vientre, lo “natural” responde a lo “espiritual”, el hombre fue creado con una “naturaleza espiritual” y otra “física”, y para nacer de nuevo necesita la fe en Jesucristo, porque el nuevo nacimiento ocurre no como consecuencia de buenas obras sino por gracia, por una obra Divina del Espíritu Santo. Jesús fue claro: lo que es “nacido de la carne, carne es; y lo que es nacido del Espíritu, espíritu es”. Amén.

PDF Descargar

Compartir:

22 agosto, 2026

Por tanto id y haced discipulos | Apóstol Francisco Costa | Unción de Libertad


Evangelismo

Introducción:

Hagámonos unas preguntas: ¿Quién conoce la manera más efectiva de ganar almas?, ¿Quién es estableció las “normas y principios” para alcanzar a los perdidos?, ¿Quién reveló que el ser humano está perdido y alejado de la presencia de Dios por causa del pecado? 

Solo una persona, Jesucristo, quien escogió a doce personas con criterios diversos para hacer de ellos “un equipo apostólico” a quienes “instruyó y capacitó” y además dio un mandato diciendo:

“Por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones, ...”


Dios necesita gente bien equipada y entendida, pues forma parte de un equipo requiere pensar como equipo pues, aunque no tengas ese don tienes el mandato de “id, y haced discípulos a todas las naciones...”, pues el Evangelismo es un mandamiento y un don dado por Dios a todos los creyentes.

Ahora, ¿Cómo ser un buen evangelista? Jesucristo fue quien “estableció” no solo los principios espirituales para “alcanzar a los perdidos”, sino las bases para “entrenar” y “hacer” nuevos discípulos y dejó el evangelio como el mensaje que debe ser predicado porque “Uno es el que siembra, y otro es el que siega” (Juan 4:37).


“Después subió al monte, y llamó a sí a los que él quiso; y vinieron a él. Y estableció a doce, para que estuviesen con él, y para enviarlos a predicar, y que tuviesen autoridad para sanar enfermedades y para echar fuera demonios”. Marcos 3:13-15 (RVR60)


Primeramente, “llamó a sí a los que él quiso; y vinieron a él”, pues La Gran Comisión es un mandato de alcance global, algo que distinguió a la iglesia primitiva fue la “visión apostólica” de La Gran comisión. A partir de ahí se desarrollaron las primeras estrategias evangelísticas para alcanzar a los perdidos y entrenar apostólicamente una “nueva generaciónde evangelizadores” con la visión de naciones.

Lo que hizo a la “iglesia primitiva” a ser efectiva, fue comprender que la “visión apostólica” de la Gran Comisión era un mandato especifico, primeramente “Ganar” y luego, “hacer discípulos”.


Hudson Taylor (1832- 1905) advirtió:

“La Gran Comisión no es una opción a considerar; es un mandato a obedecer”


La Gran Comisión no es una “finalidad” en sí misma, sino un “medio” para alcanzar un fin; “ganar almas para Cristo”, Jesús llamó a los que Él “quiso; y vinieron a él”.

La evangelización permite “involucrarse” en el Plan de Dios para alcanzar a los perdidos, lo cual ha sido “determinado” desde la eternidad por el Hijo de Dios, Lucas 19:10 advierte que “Jesús vino a buscar y a salvar lo que se había perdido”.

Ahora, Jesús no llamo a doce solo para que “estuviesen con Él”, sino para “enviarlos a predicar”, a “ejercer” autoridad para “sanar y expulsar demonios” pues ser escogido y ser enviado no implica ser más importante que “el mensaje” que debe ser entregado.

Algo importante: La autoridad en el “Reino” es diferente a la autoridad en el “mundo”, Jesús dijo a sus discípulos:

“he aquí, yo os envío como a ovejas en medio de lobos; sed, pues, prudentes como serpientes, y sencillos como palomas”. Mateo 10:16 (RVR60)


“Yo os envío”, La autoridad espiritual no es algo que nace en nosotros, sino que es “delegada” por Jesús quien advierte: “Toda potestad me es dada en el cielo y en la tierra...” (Mateo 28:18).

A los que quiso “llamó” y todos “vinieron a él” La estrategia de Dios no ha cambiado, Jesús reunido con sus discípulos reveló un principio poderoso, “Como me envió el Padre, así también yo os envío” (Juan 20:21) y siglos más tarde aun Jesús sigue enviando a sus discípulos con un propósito, “enviarlos a predicar”.

Doce hombres comunes acudieron al llamado y después de ser discipulados por Jesús, recibieron el mandato de la Gran Comisión y como resultado millones de seres humanos han sido salvos y constituyen como Su Iglesia. 

La gran realidad del evangelio

El poder del evangelio radica en las realidades eternas de las enseñanzas de Jesús, quien reveló que el hombre era “pecador” y enseñó que la humanidad estaba “destituida” de la Gloria de Dios.

Jesús no solo habló de “salvación”, sino de “condenación” diciendo: El que creyere y fuere bautizado, será salvo; más el que no creyere, será condenado (Marcos 16:16), y señaló la necesidad de “arrepentimiento” y recibir el regalo de “vida eterna”.


“No me elegisteis vosotros a mí, sino que yo os elegí a vosotros, y os he puesto para que vayáis y llevéis fruto...”. Juan 15:16 (RVR60)


La palabra “evangelio” quiere decir “buenas nuevas” y Jesús advirtió: ¿De qué sirve ganar el mundo entero si se pierde la vida? (Mateo 16:26) pues existe un elemento poderoso que conlleva condenación y Jesús lo denunció:

“Y esta es la condenación: que la luz vino al mundo, y los hombres amaron más las tinieblas que la luz, porque sus obras eran malas”. Juan 3:19 (RVR60)


“Amaron más las tinieblas que la luz”, sin embargo, la única salida es el mensaje del evangelio, La Biblia advierte que por las “obras de la ley ningún ser humano será justificado” (Romanos 3:20).

Jesús diseñó como alcanzar a los perdidos, el problema es que muchos no han entendido que es el evangelizar, Evangelizar, es llevar, el mensaje más “inclusivo” que hay para ser trasmitido a una humanidad espiritualmente “muerta”.

La formación y capacitación apostólica es un “mandato universal”.


Jesús no solo “modeló” la figura del discípulo, también estableció la visión apostólica, “Id, y haced discípulos...” y es La iglesia la que tiene la enorme responsabilidad de “alcanzar” a los perdidos con el mensaje de salvación del evangelio, Jesús advirtió diciendo: ¡Miren! Yo los envío a ustedes como ovejas en medio de lobos (Mateo 10:16).

Espiritualmente hablando, El Evangelio no es un mensaje “filosófico, ni religioso” sino una “verdad fundamental” del “amor de Dios”.

DESCARGA PDF





Compartir:

25 julio, 2026

Dar gracias a través de Jesucristo | Apóstol Francisco Costa | Unción de Libertad


Título del tema: Dar gracias a través de Jesucristo

Texto bíblico: Colosenses 3:16-17

Introducción.

A lo largo de su historia, la humanidad ha enfrentado grandes calamidades, lo cual ha definido no solo su comportamiento sino su capacidad de respuesta, Dios ha dado al hombre capacidades no solo para enfrentar una eventualidad, sino para utilizar estos eventos como punto de partida hacia un nuevo comienzo. Desde Génesis hasta apocalipsis, la Escritura revela el alcance del amor de Dios por el ser humano, y dos palabras (Misericordia y la Compasión), permiten definir Su naturaleza compasiva. La Misericordia es el atributo divino, que junto a la compasión y benevolencia son expresiones de Su amor incondicional por el ser humano.


La misericordia y la compasión son atributos inseparables, un día Jesús vio una gran multitud, y “tuvo compasión de ellos, y sanó a los que de ellos estaban enfermos” (Mateo 14:14).


Desde los Salmos hasta las cartas de Pablo, el tema de “dar gracias” es recurrenteen toda la Biblia, el salmista escribió algo espiritualmente poderoso: “Hubiera yo desmayado, si no creyese que veré la bondad de Jehová en la tierra de los vivientes” (Salmos 27:13).


La fidelidad es un “atributo inmutable” de Dios, Números 23:19 indica que no es “hombre para que mienta, ni hijo de hombre para que se arrepienta” y aunque “fuéremos infieles” 2° Timoteo 2:13 nos recuerda que Él “permanece fiel; Él no puede negarse a sí mismo”.


Existe una palabra que diariamente y en cualquier idioma tiene el mismo significado, “gracias”, sin embargo, desde una óptica apostólica Pablo presenta un aspecto teológico del “dar gracias a Dios”, primeramente, enseña que Cristo es la sustancia de las cosas, el Antitipo de las verdades espirituales representadas en los ritos del Antiguo Testamento, por tal razón advierte diciendo:


“Y todo lo que hacéis, sea de palabra o, de hecho, hacedlo todo en el nombre del Señor Jesús, dando gracias a Dios Padre por medio de él”. Colosenses 3:17 (RV60)


Desde un punto de vista, bíblico, la expresión “...dando gracias a Dios Padre por medio de él”, revela un aspecto teológico de una verdad espiritual, el creyente ya no depende de la “sombra”, pues posee la “realidad completa” de las cosas. Teológicamente, dar gracias a través de Jesús “señala” no solo al cumplimiento del sistema original de sacrificios en Su propia ofrenda, sino una verdad espiritual, debe hacerse a “por medio de él”, ¡Jesucristo!

Dar gracias a Dios Padre “por medio de él” (Jesucristo).

La expresión trasciende el mero lenguaje de cortesía, pues no solo encierra profundos conceptos teológicos y “teocéntricos”, sino realidades espirituales del Reino de Dios, pues dar gracias, no solo habla de “reconocimiento” a Su Providencia, sino que activa un principio de Honra al Padre.


¿Cuál es la razón bíblica para dar gracias a Dios?


Primeramente, porque “Él es bueno, y para siempre es su misericordia” (Salmos106:1), pues no solo nos ha dado la capacidad de “agradecerle por todo”, sino también nos ha dado la llave para que sea honrado, “a “través” de Su Hijo, Jesucristo. 

En el Antiguo Testamento, el acto de dar gracias representaba no solo un mandato divino, sino una realidad espiritual de adoración y en el Nuevo Pacto, dar gracias a Dios a “través de Jesucristo” es representativo de una expresión teológica y un principio del reino de Dios.

Existen dos palabras que definen la acción dar gracias a Dios. Una, es todah, hebreo y Eucaristía, griego, ambas palabras están etimológica y teológicamente conectadas con la acción de dar “gracias a Dios”, y Lucas 22:19 presenta a Jesucristo como el corazón bíblico de la “acción de Gracias”, cuando hubo tomado el pan “habiendo dado gracias, lo partió...”.


Dar gracias es una acción personal, centra la atención en la soberanía divina, por tal razón Pablo instruye diciendo:

“Dad gracias en todo, porque esta es la voluntad de Dios para con vosotros en Cristo Jesús”. 1° Tesalonicenses 5:18 (RV60)


Pablo expone no solo un aspecto ontológico de La voluntad de Dios en Cristo Jesús, sino un rasgo presente de la nueva naturaleza del creyente, pues agradecer o ser agradecido en todo, habla de una transformación ontológica “del ser”.

La falta de agradecimiento es lo contario de ser “agradecidos”, pues el dar gracias a Dios incluye un elemento espiritual, “la Fe”, esto representa un principio, pues “sin fe sin fe es imposible agradar a Dios”.


El apóstol Pablo establece un principio:

“ofrezcamos siempre a Dios, por medio de él, sacrificio de alabanza, es decir, fruto de labios que confiesan su nombre”. Hebreos 13:15 (RV60)


La acción de gracias transforma la percepción y prepara el terreno para la fe, pues no solo se da gracias por lo que se tiene, sino a aquel que es nuestro proveedor, Dios Padre, “porque por fe andamos, no por vista” (2° Corintios 5:7).


¿Cuál es la esencia bíblica de la acción de gracias?

Existe un principio, primeramente, da “gracias en todo”, cual sea la situación, pues esa es Su “voluntad para con nosotros en Cristo Jesús”, segundo, hay que hacerlo adecuadamente, con “fe”, y por medio de Jesucristo, el “Autor y consumador de la fe”. Bíblicamente, dar gracias a Dios requiere de un elemento sustantivo, la fe, pues sin “Fe es imposible agradar a Dios”, la Fe es el ingrediente para activar lo sobrenatural, la fe es el ingrediente principal “para creer”; Jesús dijo: “Y todo lo que pidiereis al Padre en mi nombre, lo haré, para que el Padre sea glorificado en el Hijo” (Juan 14:13).

Pablo en su carta a los efesios instruye diciendo:


“Dando siempre gracias por todo a Dios Padre, en el nombre de nuestro Señor Jesucristo”. Efesios 5:20 (RV60)


Tanto Jesús como Pablo, utilizan el término “todo” como un conector, para definir la relación entre lo “que se da” y lo “que se recibe”, Jesucristo, no es solo un mediador teológico, sino la base viva por la cual el creyente se acerca al Padre. El agradecimiento es una llave que abre puertas, y la “acción de gracias” abre dimensiones invisibles, puertas de entrada a La presencia de Dios, y en este contexto el salmista advierte diciendo:


“Entrad por sus puertas con acción de gracias y por sus atrios con alabanza; dadle gracias y alabad su nombre. Porque el Señor es bueno y su amor es para siempre; su fidelidad continúa a través de todas las generaciones”. Salmos 100: 4-5 (RV60)


Bíblicamente, estas no son cualquier tipo de puertas, eran la entrada a los antiguos templos y la expresión, “entrad”, implica hacerlo de la forma correcta, primeramente, con “acción de gracias” y segundo, por “sus atrios”, con “alabanza”. En un sentido espiritual, estas son las puertas que llevan a Dios a través de Su hijo, Jesucristo, quien se refiere a sí mismo como “la puerta” (Juan 10:9), ahora, la gran realidad espiritual de esta expresión es que solo a través de Jesucristo y con acción de gracias tenemos entrada a La presencia del Padre.

Nuestros sentidos físicos impiden ver la realidad espiritual detrás del “dar gracias a Dios”, sin embargo, la gratitud abre nuestros ojos espirituales, 2° Corintios 4:18 enseña que las “cosas que se ven son temporales, pero las que no se ven son eternas”. Entonces, lo invisible no es irrelevante, pero es lo que da sentido a lo que se ve y por medio de la fe, lo que no se ve se hace realidad.

Todo obedece a un principio espiritual, (La Fe). Jesús advirtió: “Mas buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas” (Mateo 6:33), las cosas del reino se mueven por la “adoración, reconocimiento y fe”. “Dar gracias a Dios” obedece a un principio de reino. La honra es un principio del Reino de Dios y por tanto cuando damos gracias a Dios a través de su hijo Jesucristo se abren puertas a la bendición, ahora, el agradecimiento es algo intencional, que apunta a un solo propósito, “dar gracias a Dios por todo”.


“Y todo lo que hacéis, sea de palabra o, de hecho, hacedlo todo en el nombre del Señor Jesús, dando gracias a Dios Padre por medio de él”. Colosenses 3:17 (RV60)


Pablo describe cómo el ciclo de la gratitud es completo: primeramente, quien “recibe agradece” y segundo, quien “agradece ora”, lo cual alude a un principio espiritual, 2° Corintios 9:12 dice: “Porque la administración de este servicio... abunda en muchas acciones de gracias a Dios”.

La ley del corazón agradecido enseña que todo acto de dar genera “gratitud en quien recibe” y alabanza al Dador supremo, Dios Padre quien da, lo cual evidencia un propósito y el apóstol, Pedro advierte la posición en el reino como Cuerpo de Cristo:


“...Ustedes son como piedras vivas, con las cuales se está edificando una casa espiritual. De este modo llegan a ser un sacerdocio santo, para ofrecer sacrificios espirituales que Dios acepta por medio de Jesucristo”. 1° Pedro 2:5 (NVI)


Ser como “piedras vivas” revela no solo un aspecto teológico de nuestra naturaleza espiritual, sino la estructura sobre la cual se está “edificando una casa espiritual” de acuerdo con el llamamiento divino de “llegar a ser un sacerdocio santo”.El propósito de ir “edificando una casa espiritual”, no solo es para “ofrecer sacrificios espirituales a Dios”, sino hacerlo por medio de un sacerdocio santo y el mismo Pedro advierte diciendo:


“Mas vosotros sois linaje escogido, real sacerdocio, nación santa, pueblo adquirido por Dios, para que anunciéis las virtudes de aquel que os llamó de las tinieblas a su luz admirable”. 

1° Pedro 2:9 (/RV60)


Charles Spurgeon dijo “los sacrificios expiatorios han terminado, pero aquellos de gratitud jamás cesarán”. Estar llamados a ser parte de un sacerdocio santo contrasta con lo establecido en el Antiguo Testamento, donde solo los “descendientes de Aarón”, “Levitas”, podían oficiar en el altar, siendo el principal requisito para que un sacrificio fuera agradable la obediencia al mandato divino.


Ahora, la realidad del reino de Dios es otra Bíblicamente, no ministramos “las sombras”, sino las realidades espirituales en Jesucristo, ser llamados a ser un “real sacerdocio” implica que podemos “ofrecer sacrificios espirituales” que Dios acepta por “medio de Jesucristo”. El agradecimiento y acción de gracias crea una cultura de honra, Salmos 50:23 indica que la mayor expresión de gratitud no es la palabra, sino la adoración: “Al que ofrece sacrificio de alabanza me honrará”.


“Dad gracias en todo, porque esta es la voluntad de Dios para con vosotros en Cristo Jesús”. 1° Tesalonicenses 5:18 (RV60)


El agradecimiento no se mide por lo que sentimos, sino por lo que expresamos, el salmista escribió: “Dad gracias al Señor, porque él es bueno; porque para siempre es su misericordia” (Salmos 118:1). Tal vez, por ser tan cotidiano el dar gracias, pierde significancia, sin embargo, tiene un impacto natural y espiritual, pues no por casualidad ha sido colocada en nuestra boca, tiene un propósito tanto en lo natural como en lo espiritual. Pablo en Colosenses 2:7 amonesta a los creyentes, no solo a estar “arraigados”, sino “sobreedificados en él” (Jesucristo), “confirmados en la fe” y “abundando en acciones de gracias”. Entonces, aunque la gratitud y la acción de gracias no son lo mismo, en su contexto general, el “agradecimiento” define una respuesta intencional de la persona, mientras que la “gratitud” es una disposición interna y permanente del corazón agradecido. Por tal razón, la actitud necesaria para acercarse a Dios es el “reconocimiento”, que todo proviene de Él, por tal razón, el salmista declara:

 “Bendice, alma mía, a Jehová, y no olvides ninguno de sus beneficios” (Salmos 103:2).


PDF PARA DESCARGAR

Compartir:

14 junio, 2026

La salvación es para todo el que cree | Apóstol Francisco Costa | Unción de Libertad

 


Evangelismo

Introducción:

La visión de La Escuela de Capacitación Ministerial Unción de Libertad busca establecer fundamentos “teológicos y bíblicos” relativos a una de las áreas menos desarrollada en la iglesia como es el evangelismo. 


Romanos 3:23 menciona: “por cuanto todos pecaron, y están destituidosde la gloria de Dios” y, por tanto, sin esperanza de salvación, sin embargo, hay salida para los pecadores porque el “Hijo del Hombre no ha venido para perder las almas de los hombres, sino para salvarlas” (Lucas 9:56).


¿La salvación es para todos?

La biblia enseña que la salvación viene de la misma manera tanto a “judíos” como a “gentiles”, y Hechos 10:34 menciona cómo Pedro hablando en casa de Cornelio advirtió: “En verdad comprendo que Dios no hace acepción de personas”.

La salvación es para todo el que cree (Romanos 1:16)

Por definición, salvación significa “liberación espiritual”, viene del griego “Soteria” y deriva de “sozo” y “soter”, que significa “salvador”, sin embargo, La Biblia enseña que nadie puede salvarse a sí mismo pues no hay dinero o esfuerzo humano que pueda comprar la vida o librar de la muerte.


Jesús advirtió:

“Porque todo el que quiera salvar su vida, la perderá; y todo el que pierda su vida por causa de mí, la hallará. ¿qué aprovechará al hombre, si ganare todo el mundo, y perdiere su alma? ¿O qué recompensa dará el hombre por su alma?” Mateo 16:25-26 (RVR60)


La gran realidad detrás de las palabras de Jesús es que el alma humana no tiene un valor “intrínseco”, por eso Jesús pregunta: ¿qué “recompensa dará el hombre por su alma?; Sin embargo, la palabra de Dios enseña que: “el alma que pecare, esa morirá” (Ezequiel 18:4 RVR60).

Salvación es una palabra de amplio sentido, primeramente, tiene su origen en la “gracia de Dios y se recibe por la fe”.


“Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios; no por obras, para que nadie se gloríe”. Efesios 2:8-9 (RVR60)


La salvación es un “don de Dios” y es absolutamente gratuita, hay siete doctrinas por las cuales podemos ver su alcance y manifestación: “el perdón, la justificación, la reconciliación, la redención, la santificación, la expiación y el arrepentimiento”.


Eclesiastés 8:8 advierte:

“No hay hombre que tenga potestad sobre el espíritu para retener el espíritu, ni potestad sobre el día de la muerte”.


El espíritu humano es la parte “incorpórea del hombre”, de hechla Biblia advierte que el “espíritu humano” es el órgano interno del hombre mediante el cual puede tener contacto con Dios, “recibirlo y contenerlo”, de hecho, Jesús advirtió diciendo:


“El espíritu es el que da vida; la carne para nada aprovecha; las palabras que yo os he hablado son espíritu y son vida” Juan 6:63 (RVR60)


La gran realidad del pecado: el espíritu está muerto, Efesios 2:1 dice que “estábamos muertos en vuestros delitos y pecados”; Por tanto, advierte que éramos por “naturaleza hijos de ira, lo mismo que los demás”. Jesús advirtió acerca de la gran realidad del pecado: “Porque todo el que quiera salvar su vida, la perderá; y todo el que pierda su vida por causa de mí, la hallará"


¿qué aprovechará al hombre, si ganare todo el mundo, y perdiere su alma? ¿O qué recompensa dará el hombre por su alma?”. Mateo 16:25-26 (RVR60)


Jesús hace una pregunta solemne, que ¿aprovechará al hombre, si ganare todo el mundo, y perdiere su alma? Primeramente, La Salvación es un don de la gracia de Dios. Segundo, nadie puede hacer nada para salvarse, pues, la única provisión dada por Dios es la salvación por fe en Jesucristo.


El ladrón dijo a Jesús: “acuérdate de mí cuando vengas en tu reino”, y Él respondió: “De cierto te digo que hoy estarás conmigo en el paraíso” (Lucas 23:42-43).


El alma del ser humano tiene gran valor para Dios, de hecho, Lucas 9:56 dice que el “Hijo del Hombre no ha venido para perder las almas de los hombres, sino para salvarlas”.


La realidad eterna de la salvación Jesús advirtió a Marta diciendo:

“Le dijo Jesús: Yo soy la resurrección y la vida; el que cree en mí, aunque esté muerto, vivirá. Y todo aquel que vive y cree en mí, no morirá eternamente. ¿Crees esto?”. Juan 11:25-26 (RVR60)


Ésta es una declaración poderosa, Jesús está afirmando ser la fuente de la “resurrección y la vida”, entonces, no hay resurrección aparte de Cristo, y no hay vida eterna sin Cristo Jesús.

Jesús dijo: “el que cree en mi...”

Creer en Cristo trae como consecuencias tener el Perdón, la Salvación y laVida Eterna y Romanos 10:9 advierte sobre esta realidad espiritual: “que, si confesares con tu boca que Jesús es el Señor, y creyeres en tu corazón que Dios le levantó de los muertos, serás salvo”.


Ahora, no creer conlleva “condenación”, Jesús advirtió; “más el que no creyere, será condenado” (Marcos 16:16), recuerde que sin predicación no hay conversión, y por ende salvación: “Así que la fe es por el oír, y el oír, por la palabra de Dios” (Romanos 10:17).


“Porque todo el que quiera salvar su vida, la perderá; y todo el que pierda su vida por causa de mí, la hallará”. Mateo 16:25 (RVR60)


¿Alguien puede hacer algo para salvar su alma? La Escritura es clara, solo “Cristo es el único camino a la salvación”, Él se ofreció como “sustituto” por nuestra redención y estando en la cruz clamó al Padre diciendo: “Consumado es”, la palabra “Tetelestai” expresa poderosamente el alcance de su “obra culminada en la cruz”. “Consumado es” representa, el glorioso triunfo del sacrificio de Jesús el cual se ha “cumplido de manera perfecta”.


 “Y a vosotros, estando muertos en pecados y en la incircuncisión de vuestra carne, os dio vida juntamente con él, perdonándoos todos los pecados, anulando el acta de los decretos que había contra nosotros, que nos era contraria, quitándola de en medio y clavándola en la Cruz, y despojando a los principados y a las potestades, los exhibió públicamente, triunfando sobre ellos en la cruz”.  Colosenses 2:13-15 (RV60)


La muerte y resurrección de Jesús certifica su victoria sobre el pecado, y Su conquista sobre la muerte fue permanente y eterna, pues estaba libre de pecado y como consecuencia el Padre nos ha “librado de la potestad de las tinieblas, y trasladado al reino de su amado Hijo” (Colosenses 1:13).


La palabra de Dios nos advierte que nada puede hacer el hombre para “salvarse a sí mismo”, la única provisión dada por Dios es a través de la “Obra consumada” por Cristo en la cruz del calvario.


“Y en ningún otro hay salvación; porque no hay otro nombre bajo el cielo, dado a los hombres, en que podamos ser salvos.”. Hechos 4:12 (RVR60)


La salvación es una obra sobrenatural de Dios, de hecho, Lucas 18:27 revela que lo que “es imposible para los hombres es posible para Dios”, por tal razón Jesús advirtió: “nadie viene al Padre, sino por mí” (Juan 14:6).

Entonces, ¿qué aprovechará al hombre, si ganare todo el mundo, y perdiere su alma? (Mateo 16:26). No hay nada que algún ser humano pueda hacer por su salvación, lo único valido es “creer en Jesucristo y aceptarlo como salvador”. Amén.

DESCARGA PDF



.

Compartir:

25 abril, 2026

Una vida de propósito | Apóstol Francisco Costa | Unción de Libertad




Título del tema. Una vida de propósito

Texto biblico. Jeremías 29:11; Isaías 55:8-9

Introducción.

Estadísticamente en el mundo nacen alrededor de 370,000 bebés lo cual anualmente representa cerca de 130 millones de nacimientos, ahora, países como la India tienen cerca de 67,58% de nacimientos y lidera esta tabla, y la República China con cerca de 46,000 nacimientos por día, experimenta un declive desde 1950 debido a las restricciones de la cantidad de hijos que podía tener una pareja.

Hoy muchos países del mundo experimentan una disminución en su natalidad y el envejecimiento de su población, sin embargo, las estadísticas solo relacionan los nacimientos, pero no el propósito por el cual una persona viene al mundo a cumplir una asignación particular. Algunos llegarán a ser luminarias de la ciencia, otros podrán ser jefes de Estados, etc, pero entre esos millones, hay escogidos, cuyas vidas serán instrumentos Divinos para dar cumplimiento a Su Plan para extender el mensaje del evangelio y establecer Su reino en el mundo.

La Biblia enseña que Dios es el autor de la vida, es quien desde el mismo momento de la concepción da la vida e impulsa el desarrollo de un nuevo ser y Eclesiastés 11:5 el gran misterio que ocurre “en el vientre de la mujer encinta…” y resalta que, así como la incapacidad humana impide comprender la grandeza de la gestación, de la misma manera “así ignoras la obra de Dios, el cual hace todas las cosas”. 

Ignoramos todas las cosas que implica la obra de Dios, inclusive cómo comienza la vida en el vientre de la mujer y cómo este nuevo ser viene al mundo a cumplir un propósito específico conforme al diseño divino establecido sobre el orden y la Palabra de Dios, ahora, existe una realidad espiritual dentro de La Voluntad de Dios.

 

“Porque yo sé los pensamientos que tengo acerca de vosotros, dice Jehová, pensamientos de paz, y no de mal, para daros el fin que esperáis”. Jeremías 29:11 (RV60)

 

El término “propósito” o “planes” proviene del hebreo Machashabah que en su definición alude los “pensamientos, designios, planes o intenciones” deliberadas de Dios, lo cual abarca no solo “planes”, sino “propósitos firmes”, indicando un diseño activo y coordinado. Ahora, este término es muy significativo pues revela los eternos designios de Dios y expone una realidad, pues no es lo mismo tener un “propósito en la vida” que una “vida de propósito” y aunque tienen cierta consonancia fonética son conceptos diferentes.

Ahora, ¿Cuál es el propósito para mi vida?

En una oportunidad Steve Jobs, dijo: “Si tú no trabajas por tus sueños, alguien te contratará para que trabajes por los suyos”, esto concuerda con las palabras de Dios quien advierte sobre sus designios para nuestras vidas: “Porque yo sé los pensamientos que tengo acerca de vosotros”.

Dios no es tan sólo el punto de partida en tu vida, sino la fuente de ella y la Biblia fue escrita como nuestro manual de instrucciones donde se revela la intención original de Dios para los seres humanos, vivir una “vida con propósito”.

La expresión, “vida con propósito”, no representa una “opción” sino que es parte de un diseño Divino de bienestar pues Él no solo es el artífice de la vida, sino el ejecutor de los “planes y propósitos” que ha dispuesto, por tal razón advierte diciendo: “Porque yo sé los pensamientos que tengo acerca de vosotros”.

Esto no es un simbolismo, sino la evidencia que nuestros días no “fueron escritos al azar” sino por la mano Divina aun antes de nuestro nacimiento, y el salmista David revela aspectos profundos de concepción humana:


“Tus ojos vieron mi cuerpo en gestación: todo estaba ya escrito en tu libro; todos mis días se estaban diseñando, aunque no existía uno solo de ellos”. Salmos 139:16 (RV60)

 

Nadie escoge la vida que quiere, Dios es quien dentro de “Su plan maestro” se remontó a generaciones pasadas, eligió y diseñó cada parte de nuestra herencia espiritual para hacer cumplir Su propósito en una persona, como dijo Jeremías: “Antes que te formase en el vientre te conocí, y antes que nacieses te santifiqué, te di por profeta a las naciones” (Jeremias1:5).

No escogemos nacer y menos qué será nuestra asignación en la vida, y la palabra hebrea para “pensamientos” es Machashabah la indica que existen “planes bien diseñados, propósitos o intenciones” preparados por nuestro Hacedor.

¿En qué consisten los planes que Dios tiene preparados?

A diferencia de los conceptos “humanos o culturales”, los principios bíblicos son universales, pues, una cosa es la vida desde la “óptica” del hombre y otra desde “perspectiva de Dios”, Él advierte: “yo sé los pensamientos que tengo acerca de vosotros” los cuales no necesariamente concuerdan con los nuestros.

Nuestros padres tenían el ADN, pero Dios el “diseño” para crearnos y equiparnos para disfrutar una “vida con propósito”, de hecho, la Biblia enseña que nuestra identidad está en la eternidad y nuestra patria es el cielo.  

Nadie está llamado a “abortar” el propósito de Dios

 Nadie vino a este mundo para tener una vida estéril, sino a cumplir asignación especifica, cada persona es un “diseño único”, “creados en Cristo Jesús para hacer las buenas obras que Dios de antemano ya había planeado” Efesios 2:10 (NTV) por tanto debemos estar alineados a los planes de Dios. Cumplir nuestra asignación es parte del diseño Divino, y Dios hará lo necesario para que no deje de cumplirse, Isaías dice:

 

“Los he acarreado desde que nacieron; los he cuidado desde que nacieron. Y aun cuando estén viejos, yo seré el mismo. Aun cuando el cabello de ustedes se haya vuelto canoso, los cuidaré. Yo los hice y los cuidaré” Isaías 46:3-4 (NTV)

 

Desde temprana edad Dios está involucrado en el cumplimiento de que sus pensamientos (Machashabah) se cumplan, nadie está llamado a quedar rezagado, el que se quedó atrás nadie lo recuerda, solo aquellos que se atreven a asumir los desafíos inherentes a su asignación tiene la competencia para alcanzar el propósito de Dios para sus vidas.

Dios no solo creó a cada persona, sino que le dio una asignación y la competencia para realizarla, no podemos avanzar cuando existen lastres del pasado o facturas pendientes con la vida, fuimos creados con todas las capacidades para cumplir nuestra asignación, Efesios 2:10 señala: “Porque somos hechura suya, creados en Cristo Jesús para buenas obras”.

Cumplir nuestra asignación depende de entender nuestro propósito en Cristo Jesús, pues para Dios lo importante no son solo “pensamientos” por lo cual revela su naturaleza, son “pensamientos de paz, y no de mal” y tienen una finalidad: “…para daros el fin que esperáis”.

Los planes de Dios contrastan con los del hombre, pues el corazón humano puede ser “engañoso y egoísta”, sin embargo, los propósitos de Dios son inexplicables, pues Él no nos dio la vida para desperdiciarla sino como el mayor activo para cumplir plenamente nuestra asignación.


“Nuestros días sobre la tierra son como la hierba; igual que las flores silvestres, florecemos y morimos”.  Salmos 103:15 (NTV)

 

La Biblia enseña acerca de la transitoriedad de la vida, ahora, la gran paradoja ¿se puede vivir una vida sin propósito?, Eclesiastés 3:1 advierte que “Todo tiene su tiempo, y todo lo que se quiere debajo del cielo tiene su hora”, nada concurre al azar, sin embargo, en la palabra “jubilación” la Biblia no aparece, pues aún la vejes fue creada por Dios deliberadamente con propósito.

Dios no nos dio la vida para desperdiciar el tiempo.

En Su eterna Sabiduría, Dios revela que el mayor activo que tiene el ser humano es el “tiempo” el cual no puede ser retenido, no puede ser guardado, sino aprovechado y aunque Dios creo el tiempo y ha puesto en nosotros la eternidad, aun así, el hombre no tiene conciencia de la brevedad de la vida, pues el tiempo no se detiene.

Jeremías 29:11 dice que Dios tiene “pensamientos de paz, y no de mal, para daros el fin que esperáis”, sin embargo, el profeta Isaías incluye otro elemento que amplía nuestra cosmovisión en la vida:


“Porque mis pensamientos no son vuestros pensamientos, ni vuestros caminos mis caminos, dijo Jehová. Como son más altos los cielos que la tierra, así son mis caminos más altos que vuestros caminos, y mis pensamientos más que vuestros pensamientos”. Isaías 55:8-9 (RV60)

 

Existe una gran realidad espiritual, los “pensamientos y caminos” de Dios son infinitamente superiores y diferentes a los humanos y cuando irrumpe en nuestras vidas no lo hace fugazmente, sino para revelar no solo Su Voluntad sino aspectos de nuestra asignación.

Una vida de propósito, es una vida fructuosa, Jesús revelo principios relacionados con una vida fructuosa, diciendo:


“No me elegisteis vosotros a mí, sino que yo os elegí a vosotros, y os he puesto para que vayáis y llevéis fruto, y vuestro fruto permanezca; para que todo lo que pidiereis al Padre en mi nombre, él os lo dé”. Juan 15:16 (RV60)

 

Cuán importante es considerar que al final de tus días te sientas pleno y satisfecho por los logros alcanzados, no podemos mirar atrás y pensar que pudimos hacer tanto y no hicimos nada, y decir, pude haber hecho esto, pero no hice. En la vida no hay minutos de descuento, el tiempo no lo podemos atesorar, se nos escapa de las manos como el agua entre los dedos, de hecho, solo para reflexionar, ¿cuántos de los que conocimos partieron de este mundo de manera prematura sin saber que Dios tenía un “plan maravilloso para sus vidas”?

Los cementerios estan llenos de gente que tenían una asignación Divina pero nunca fueron responsables con sus vidas y por malas decisiones, tomaron un camino sin retorno que concluyó cortando sus días y el autor de Proverbios advierte diciendo.


“Hay camino que al hombre le parece derecho, pero su fin es camino de muerte.” 

Proverbios 14:12(RV60)

 

Muchos piensan que en la vida todo es dinero, pero menosprecian lo que tiene más valor, “una vida de propósito”, cumplir nuestra asignación trae bienestar y satisfacción.

Para reflexionar podemos hacernos unas preguntas, ¿Qué he hecho con mi vida? ¿Estoy satisfecho por los logros alcanzados?

Muchas veces, la autocrítica nos llevara a reflexionar, y considerar la manera irresponsable como hemos desperdiciado tiempo valioso haciendo cosas inútiles, que al fin y al cabo concluyen en una cosa que dijo el autor de Eclesiastés, “todo es vanidad”, pues al final de la vida existe una gran realidad, y Job hizo referencia de esto diciendo:


“Entonces dijo:  Desnudo vine a este mundo, y desnudo saldré de él. El Señor me lo dio todo, y el Señor me lo quitó”; ¡bendito sea el nombre del Señor! Job 1:21 (DHH)

 

Muchos han desperdiciado un tiempo valioso en cosas que no tienen valor, recuerde, una buena o mala decisión no solamente afecta tu vida, sino tu destino, tu futuro y también a los tuyos, no desperdiciemos más el precioso tesoro que Dios nos ha dado, se llama vida.


Estamos llamados a vivir una “vida de plenitud”, una “vida con propósito” conforme a La Voluntad de nuestro Padre celestial que nos recuerda, primeramente, qué “pensamientos” específicos para nosotros los cuales son “de paz, y no de mal, para daros el fin que esperáis” (Jeremías 29:11).


En segundo término, “Sus pensamientos” y sus “caminos” son más “altos” que los cielos y la tierra y aun mas altos que nuestros caminos y “sus pensamientos” más altos que nuestros pensamientos (Isaías 55:8-9).

 

A manera de reflexión, el autor del Libro de Eclesiastés, escribe respecto al valor de la vida y el propósito para el cual vinimos al mundo:

 

“Mientras tengamos vida, hagamos lo bueno y pasémosla bien. El comer y el beber, y el disfrutar del fruto de tanto trabajo, es algo que Dios nos permite. Eso lo sé muy bien, como sé también que todo lo que Dios ha hecho permanecerá para siempre; a su creación no hay nada que agregarle ni nada que quitarle; Dios lo hizo todo así para que reconozcamos su poder. Todo lo que ahora existe, ya existía mucho antes; y todo lo que habrá de existir, existe ya. Dios hace que todo vuelva a repetirse.”. Eclesiastés 3:12-15 TLA


No se trata solo de una vida de “propósito”, sino “con propósito”, una vida fructuosa, la cual no se mide por lo que hiciste sino por lo que aún estás por hacer, Dios nos ha dado capacidades, dones y talentos y la fuerza para cumplir Su propósito.

Estamos llamados a concretar no solo nuestros sueños, sino cumplir la asignación de nuestra familia, mirar atrás te impedirá avanzar, adelante esta el futuro, aun hay tiempo, avanza.

PDF Descarga

Youtube

Compartir:

15 marzo, 2026

Dios dijo, Sea la luz; y fue la luz | Ap. Francisco Costa | Unción de Libertad




Título del tema: Dios dijo, Sea la luz; y fue la luz

Texto bíblico: Génesis 1:1-5

Introducción

La “rueda y el fuego” dos inventos que transformaron la historia de la humanidad, sin embargo, a finales del siglo XIX Thomas Alva Edison introdujo la “luz eléctrica” y a partir de ese momento el mundo se ilumina siendo un elemento indispensable en todos los ámbitos de la vida humana.

Ahora, así como la luz eléctrica transformó al mundo, la luz de la revelación bíblica en Genesis 1:1 inicia el registro sagrado diciendo: “Y en el principio creó Dios los cielos y la tierra” y Salmos 33:9 (RV60) dice, “Porque él dijo, y fue hecho; Él mandó, y existió” recogiendo con precisión este glorioso momento. La Biblia no explica el orden en que fueron creadas las cosas, pero Génesis 1:2 (RV60) advierte: “Y la tierra estaba desordenada y vacía, y las tinieblas estaban sobre la faz del abismo, y el Espíritu de Dios se movía sobre la faz de las aguas”

¿existe alguna contradicción?

La escritura enseña que “Dios es Dios” y por ser Omnipotente” “Todo lo hizo hermoso en su tiempo” Eclesiastés 3:11, sin embargo, Génesis 1:2 advierte diciendo: “Y la tierra estaba desordenada y vacía, y las tinieblas estaban sobre la faz del abismo, y el Espíritu de Dios se movía sobre la faz de las aguas”.

¿Ahora, la Biblia tiene una respuesta a esta interrogante?

Al leer Génesis 1 y 2 se plantea la existencia de un lapso de “tiempo” (brecha) respecto al “principio” cuando Dios “creo los cielos y la tierra” pero el autor sagrado no revela nada al respecto, pero si advierte que la tierra esta “desordenada, vacía y en tinieblas” y que en medio de este desorden la palabra de Dios se deja escuchar:


“Y dijo Dios: Sea la luz; y fue la luz. Y vio Dios que la luz era buena; y separó Dios la luz de las tinieblas. Y llamó Dios a la luz Día, y a las tinieblas llamó Noche. Y fue la tarde y la mañana un día”. Genesis 1:3-5


Dios dijo y la “luz existió” y la expresión “fue la luz” es una traducción de la frase hebrea “yehi” “sea” y traducido Fiat lux en latín “Sea la luz” lo cual revela aspectos gloriosos de La Sabiduría y Omnisciencia de Dios dando estructura y propósito a todo aquello que existió previamente en su mente eterna.

También encontramos el término “bara” que en el sentido de la creación alude a un “atributo” exclusivo de Dios quien “creó”, “ex nihilo”. “crear de la nada”.


¿Cómo podría existir luz en el primer día de la creación cuando el sol fue creado en el cuarto día? El autor sagrado no da detalles al respecto, sin embargo, La revelación bíblica advierte que Dios es “Infinito y Omnipotente” y dio una orden, habló y “fue la luz” y además “vio Dios que la luz era buena” por lo cual “separó Dios la luz de las tinieblas”.


El apóstol Pablo da luz acerca de estas realidades del reino de Dios diciendo: “Porque las cosas invisibles de él, su eterno poder y deidad, se hacen claramente visibles desde la creación del mundo, siendo entendidas por medio de las cosas hechas, de modo que no tienen excusa”. Romanos 1:20


Las cosas que Dios hace escapan al entendimiento humano, Salmos 33:9 (RV60) advierte, “Porque él dijo, y fue hecho; Él mandó, y existió”, dicho de otra manera, “Dios creó todo "de la nada” (ex nihilo) conforme al diseño creativo por lo cual no solo vio que la luz era buena, sino que “separó” la luz de “las tinieblas”.

Además, “llamó” a la luz “Día” y a las tinieblas llamó “Noche” y como resultado Genesis 1:4-5 dice “Y fue la tarde y la mañana un día”, ahora debemos entender que el término “día” no debería ser considerado de un día de 24 horas.


“Dijo luego Dios: Haya lumbreras en la expansión de los cielos para separar el día de la noche; y sirvan de señales para las estaciones, para días y años” Genesis 1:14 (RV60)


Génesis 1:3 expresa “Y dijo Dios” y luego en Genesis 1:14 “Dijo luego Dios” dando a entender que son dos eventos distintos, pues una cosa es “separó Dios la luz de las tinieblas” y otra cosa es “para separar el día de la noche”.

La revelación bíblica muestra la grandeza Creativa de Dios, pues todo lo que creó está basado en principios eternos que dan sustento a su creación.

“El extiende el norte sobre vacío, cuelga la tierra sobre nada”. Job 26:7(RV60)

Ahora, la luz no solo fue algo necesario, sino que formó parte del diseño, ¿Cuál es el propósito de sea la luz?


“Mas todas las cosas, cuando son puestas en evidencia por la luz, son hechas manifiestas; porque la luz es lo que manifiesta todo”. Efesios 5:13 (RV60)


La revelación bíblica en Génesis 1:1 y Juan 1:1 comparten un elemento común, el término “en el principio” y Génesis 1:1 advierte diciendo: “En el principio creó Dios los cielos y la tierra” y Juan 1:1 dice: “En el principio era el Verbo, y el Verbo era con Dios, y el Verbo era Dios”.

En Genesis 1:1 Dios dijo, hablo “La palabra”.

Sin embargo, la revelación bíblica en Juan 1:1 no solo revela que “En el principio era el Verbo, y el Verbo era con Dios, y el Verbo era Dios”, sino que el Verbo, La palabra, “era en el principio con Dios”.

Ahora, ¿Quién es el Verbo? claramente es Jesucristo.

Juan al referirse al “Verbo” (logos) utiliza la palabra “vida” (Zoé) y la “luz” como la esencia del Verbo y Juan 1:9 advierte que “Aquella luz verdadera”, que alumbra a todo hombre, venía a este mundo”.

Génesis 1:1 registra la “luz” como la primera manifestación de La palabra de Dios registrada en la escritura y Juan 1:4 dice que “En él estaba la vida, y la vida era la luz de los hombres” lo cual evidencia que la venida de Jesús al mundo, separa “la luz espiritual” de “la oscuridad”.

Jesús no solo trae “vida” sino también “luz”.


“Yo soy la luz del mundo; el que me sigue, no andará en tinieblas, sino que tendrá la luz de la vida”. Juan 8:12


En contraste con Genesis 1:4, Juan 1:5 dice: “La luz en las tinieblas resplandece, y las tinieblas no prevalecieron contra ella” y así como en Genesis 1:4 Dios “separó” la luz de las tinieblas, la venida de Jesús al mundo “separa” la luz espiritual de la oscuridad.


“Y esta es la condenación: que la luz vino al mundo, y los hombres amaron más las tinieblas que la luz, porque sus obras eran malas”. Juan 3:19


Pablo en 2° Corintios 6:14 enseña, “la luz y las tinieblas” se excluyen mutuamente pues no hay entre ellas comunión y en Juan 12:46 Jesucristo advierte diciendo:

“Yo he venido al mundo, la luz, para que todo aquel que cree en mí no permanezca en tinieblas”


Ahora, ¿Por qué la luz vino al mundo? Juan 3:19, advierte, porque los “hombres amaron más las tinieblas que la luz, porque sus obras eran malas”. Recuerde, Dios es luz y ha creado la luz y se manifiesta a través de Cristo, pues “Este era en el principio con Dios” y Juan 1:3 advierte:


“Todas las cosas fueron hechas por medio de él, y sin él nada de lo que ha sido hecho, fue hecho. En él estaba la vida, y la vida era la luz de los hombres”. Juan 1:3-4


Dios comenzó todo en “el principio” y El Verbo “era en el principio con Dios”. La luz expone todo lo que se oculta en la oscuridad, Hebreos 11:3 revela un principio espiritual. “Por la fe entendemos haber sido constituido el universo por la palabra de Dios, de modo que lo que se ve fue hecho de lo que no se veía”.

La fe, es indispensable para comprender los profundos secretos de La Palabra de Dios quien dijo: “Sea la luz; y fue la luz” y 1° Juan 1:5 revela que Dios no es “una luz”, sino que “Dios es luz, y no hay ningunas tinieblas en él” por eso “separo las tinieblas de la luz” y el libro de Apocalipsis 22:5 revela que “Dios el Señor los iluminará; y reinarán por los siglos de los siglos”.

El apóstol Pablo en 2° Corintios 4:6 revela el propósito de Dios con Su Hijo:

“Porque Dios, que mandó que de las tinieblas resplandeciese la luz, es el que resplandeció en nuestros corazones, para iluminación del conocimiento de la gloria de Dios en la faz de Jesucristo”.

Tal vez no comprendamos la mente del Creador, sin embargo, Pablo en 1° Corintios 2:7 instruye que esto forma parte de “la sabiduría oculta, la cual Dios predestinó antes de los siglos para nuestra gloria”.

Entonces, así como el Espíritu de Dios se “movía sobre la faz del agua” de igual manera el Espíritu Santo lo hace hoy en medio de un mundo lleno de “tinieblas espirituales” trayendo a los corazones del pecador la luz del conocimiento del Hijo de Dios Jesucristo.

Por esto la escritura en 1° Juan 3:8 advierte diciendo, para esto “apareció el Hijo de Dios, para deshacer las obras del diablo”, pues afectan a la humanidad desde el punto de vista “moral, intelectual, físico y espiritual”.

Vivimos en tiempos de mucha oscuridad espiritual y Jesús en Mateo 5:14 nos recuerda diciendo:

 “Vosotros sois la luz del mundo; una ciudad asentada sobre un monte no se puede esconder”.

PDF Descargar



Compartir:

08 marzo, 2026

La sustancia de la fe | Ap. Francisco Costa | Unción de Libertad



Tema. La sustancia de la fe

Texto bíblico: Hebreos 11:1-40

Introducción

Vivimos en una sociedad donde el “conocimiento y el hecho científico” yuxtaponen la razón sobre la Fe, pues todo debe ser “verificable y sustentado”, teorías o hipótesis científicas las cuales provienen de un “conocimiento empírico” y donde todo lo creado es producto de un “Big Bang” y no de un Creador inteligente.

Corrientes filosóficas como el racionalismo o el empirismo buscan dar repuestas a las grandes interrogantes de la vida sin embargo son contrarios a los principios de La Escritura, el salmista exclama diciendo: “Los cielos cuentan la gloria de Dios, Y el firmamento anuncia la obra de sus manos” (Salmos 19:1-2) lo cual evidencia la intencionalidad del Creador.

Ahora, todo lo creado no es obra de la “casualidad”

La palabra de Dios dio sentido a lo que existía a través de la Fe como un elemento sin ecua no, de hecho, Hebreos11:3 advierte que por La Fe “entendemos” haber sido “constituido” el universo por La palabra de Dios, de modo que lo que “se ve fue hecho de lo que no se veía”.

Romanos 1:17 revela un principio espiritual poderoso: Dios llama las cosas que no son, como si fuesen” a pesar que están en la dimensión espiritual de lo posible por tal razón la palabra de Dios enseña que para “ser fe” no puede estar basada en la lógica o la razón; “Mas el justo por la fe vivirá” (Romanos 1:17).

¿Entonces, ¿qué es la fe?

Primeramente, la percepción humana sentidos, no determina la inexistencia de la sustancia esencial de lo espiritual pues La fe es la dimensión absoluta de lo relativo pues todo lo que proviene de la fe surge del mundo espiritual, de hecho, la fe es el elemento intangible pues conecta los visible con lo espiritual y el autor del Libro de los hebreos advierte:


“Es, pues, la fe la certeza de lo que se espera, la convicción de lo que no se ve Porque por ella alcanzaron buen testimonio los antiguos”. Hebreos 11:1-2 (RV60)


Hebreos 11 comienza con la expresión, “Es pues la fe” lo cual denota que no es algo abstracto y aunque es espiritual e invisible es real, tiene esencia, es la “sustancia” no solo de las cosas que se “esperan” sino la “demostración” de las cosas que no se ven pero que existen y esperan por su manifestación.

Es pues la Fe....

En un mundo lleno de subjetividad no hay cabida para la fe pues “creer o no creer” puede ser algo “subjetivo” pero bíblicamente la fe percibe como un hecho lo que aún no se ve sin embargo es tan real como lo que los sentidos perciben.

La fe como “creencia” no es exclusiva de los hijos de Dios

Existen muchas religiones como “expresiones de fe” sin embargo solo la palabra de Dios revela la verdadera naturaleza de la fe y pesar que no se menciona directamente en el Antiguo Testamento “preexistía” al Nuevo Testamento pues debía ser revelada formalmente después de la muerte de Jesús.

La palabra de define Fe como la capacidad impartida por Dios al ser humano para “creer y alcanzar” lo que no se ve lo cual representa la “verdadera sustancia” de las cosas físicas, de hecho, el apóstol Pablo hace un contraste entre lo que se ve y lo que no se ve diciendo.


“no mirando nosotros las cosas que se ven, sino las que no se ven; pues las cosas que se ven son temporales, pero las que no se ven son eternas”. 2° Corintios 4:18 (RV60)


Para Pablo la fe es más real que las cosas físicas que solo representaciones de lo “intangible y lo invisible” pues la fe hace firme en el reino natural lo que Dios ya ha dado en el reino espiritual siendo un elemento imprescindible para “agradar a Dios”

(Hebreos 11:6).

Para tener fe se requiere “creer” “Creer” requiere “Fe” para alcanzar lo que “no se ve”, no se trata de simple creencia o entendimiento intelectual sino la “certeza” y la “convicción” que llevo a un hombre como Abraham quien creyó a Dios, dejando su casa y páretela y le fue contado por, justicia” (Gálatas 3:6).

La fe es la esencia de una realidad intangible, pero es real, recuerde, el sentido de la vista da evidencia del mundo físico pero la fe da evidencia del mundo espiritual e invisible donde La “sustancia invisible”, es mucho más real de lo que se ve físicamente.

Entonces, ¿Qué es la Fe?

Bíblicamente, La fe no es ciega, es una “convicción” arraigada en el carácter y La palabra de Dios, es “La sustancia” que sustenta todas las cosas, es invisible, y está escondida en la humanidad y en el tiempo fijado por Dios para ser manifestada en la persona de Jesucristo.

La Palabra de Dios revela que la fe no solo es la “certeza de lo que se espera” sino la “convicción de lo que no se ve” y viene del hebreo “emun” (verdad) y del griego “pistis” (creencia) y “certeza” del griego “hupóstasis” que según su contexto puede traducirse como “sustancia”, un cimiento firme, es el “título de propiedad” de las cosas que se esperan, de hecho, “Porque por ella alcanzaron buen testimonio los antiguos” (Hebreos 11:2).

La fe es activa, el verbo “es” habla del aspecto presente de la fe, “ahora” pues la fe puede ver más allá de lo que los sentidos naturales ven lo cual indica la existencia misma de la fe como algo real y la expresión “por la fe” representa “...la sustancia de las cosas que se esperan...”. Jesús advirtió, el que “cree todo le es posible” (Marcos 9:23).

¿Porque razón la Ley vino primero que la fe?

Primeramente, debemos entender un principio espiritual, ¿Cuál es el propósito de la ley? La escritura muestra que no era “justificar” al hombre por sí misma, sino “exponer” la abundancia del pecado por eso el apóstol Pablo advierte diciendo.


“Pero antes de que llegara la fe, estábamos bajo la ley, encerrados hasta que llegara la fe que después sería revelada”. Gálatas 3:23 (RV60)


“Antes de que llegara la fe” la Ley fue nuestro “Ayo” para llevarnos a Cristo, esto da a entender que la fe se originó en algún momento en Dios hasta el tiempo en que “seria revelada” y Efesios 2:8 indica que proviene de Dios en forma de “don” divino y tiene dos elementos fundamentales, “certeza y convicción”.

La Fe y la Razón

Mientras la Biblia indica que mientras “la fe” apela a la revelación divina la “razón” busca la verdad a través de la lógica y/o evidencia, sin embargo, la palabra de Dios revela que la fe no solo es la “certeza de lo que se espera” sino la “convicción de lo que no se ve”.

Ahora, el problema no es creer, Santiago 2:19 advierte: “tú crees que Dios es uno; bien haces. También los demonios creen, y tiemblan”. Los sentidos naturales pueden percibir lo “físico o natural” sin embargo las cosas que no se ven no se “alcanzan y/o perciben” con la razón sino por medio de la fe.

La Fe representa el título de propiedad de la promesa de lo que Dios ha dicho que nos va dar lo cual forma parte de aquello que ha dispuesto en Cristo Jesús pues La fe implica una relación con el Dios invisible y Sus promesas (2° Pedro 1:4). Por tal razón, la fe, es “la certeza de lo que se espera, la convicción de lo que no se ve”.

¿Ahora, quien es el autor de la FE?

La palabra griega para “consumador” es teleiotes griego cuyo significado significa literalmente “completado” o “perfeccionador” de la fe, ahora, ¿requiere la fe ser perfeccionada? el apóstol Pedro advierte que en ocasiones existen diversas pruebas necearías para fortalecer nuestra fe. “para que sometida a prueba vuestra fe, mucho más preciosa que el oro, el cual, aunque perecedero se prueba con fuego, sea hallada en alabanza, gloria y honra cuando sea manifestado Jesucristo”. 1° Pedro 1:7 (RV60)


Ahora, alguien puede preguntar, ¿Qué logra Dios al permitir circunstancias difíciles en la vida de sus hijos? Primeramente, la clave para “agradar a Dios” es confiar en lo que ha dicho pues La fe es la certeza, es el “título de propiedad”, es sinónimo de “estar seguros de algo” o “estar en lo cierto” de las “cosas que se esperan”.

Las cosas que no se ven abarcan las realidades futuras prometidas por Dios, incluida la redención y restauración final de la creación por tal razón La palabra de Dios es la única fuente de revelación por la cual podemos conocer el propósito de la fe.

La fe no solo es prueba de la realidad espiritual sino la realidad de las cosas:


“...por su fe, la gente de antaño gozó de una buena reputación”. Hebreos 11:2 (NTV)


Ahora existe diferencia entre ¿la gente de antaño y nosotros? Primeramente, la Biblia enseña que el “justo por la fe vivirá”, La fe es una dimensión sobrenatural donde “Dios llama las cosas que no son, como si fuesen” (Romanos 4:17).

Todo lo hizo Dios mediante la fe y nos dio la fe

La escritura revela que lo que “se ve fue hecho de lo que no se veía” y Hebreos 11 utiliza el término “por la fe” al menos 14 veces como referencia para nosotros los creyentes, aunque muchos “alcanzaron buen testimonio mediante la fe, no recibieron lo prometido”, sin embargo, actuaron no porque “vieron”, sino porque “creyeron” lo cual refleja el tipo de fe que profesaron (Hebreos 11:39).

¿Cuál es la fe que agrada a Dios?

“la fe muestra la realidad de lo que esperamos, es la evidencia de las cosas que no podemos ver”. Hebreos 11:1 (Nueva Traducción Viviente) “Creer” implica fe en acción, creer que Dios actuará de acuerdo con lo declarado en las Escrituras, habla de aquello que aún “no se tiene” pero la fe “confirma” que lo que Dios dice en Su Palabra es verdadero y se ha de cumplir.

La sustancia de la fe la sitúa en el ámbito de la realidad.

La fe es la dimensión absoluta de lo relativo pues todo lo que proviene de la fe surge del mundo espiritual pues “precede” de Dios, además, es la revelación del Nuevo Testamento, representa el “título de propiedad” que da la certeza de una nueva posesión que incluye los derechos de recibir todo lo que Él ha provisto en Cristo Jesús.

“Por la fe” (Hebreos 11)

Génesis 6:13-22 muestra que Noé “por la fe” construyó el arca antes de ver lluvia, Hebreos 11:8 indica que Abraham “por la fe” dejó su tierra y parentela confiando en la promesa de Dios y Hebreos 11:27 señala que “por la fe” Moisés “se sostuvo como viendo al Invisible”.

La Biblia indica que Abraham es considerado el “padre de la fe” pues creyó a Dios y le “fue contado por justicia” y es parte de aquellos que, aunque “alcanzaron buen testimonio mediante la fe, no recibieron lo prometido” pues Dios había provisto algo mejor para nosotros.


“Esto sucedió para que ellos no llegaran a ser perfectos sin nosotros, pues Dios nos había preparado algo mejor”. Hebreos 11:40 (NVI)


Hebreos 11 da testimonio de como muchos experimentaron vituperios y azotes, prisiones y cárceles, otros, fueron “apedreados, aserrados, puestos a prueba, muertos a filo de espada”, etc por lo cual muchos obtuvieron de Dios aprobación y Su fe dio testimonio, sin embargo, ninguno de ellos “recibió” todo lo que Dios había prometido”.

Las escrituras brindan una perspectiva única de como Dios ha provisto la capacidad para poner en práctica la fe y ciertamente, aunque todos y cada uno los que nos precedieron “alcanzaron buen testimonio mediante la fe” no “recibieron lo prometido” sin embargo descubrieron “la sustancia” de la Fe.

Estos eran gente de fe, colocaron sus pies en un cimiento firme, tomaron en sus manos el “título de propiedad” pues descubrieron “la sustancia” de la Fe, alcanzaron todo lo que para ellos se había preparado por causa de esa fe “alcanzaron buen testimonio los antiguos”.

Gloria a Dios por ellos, deben ser ejemplo a seguir para cada creyente en Cristo Jesús, ahora: ¿cómo será nuestra fe cuando el Señor regrese para cumplir su promesa?

Y surge una interrogante: “Pero cuando venga el Hijo del Hombre”, ¿hallará fe en la tierra?

Ahora, ¿Apareceremos en el Salón de la Fe de Dios......?


Descargar PDF



Compartir:

Recomendado para ti

Nacer de Nuevo o Nuevo Nacimiento | Apóstol Francisco Costa | Unción de Libertad

  Tema: Nacer de nuevo o un nuevo nacimiento Texto bíblico: Juan 3:3-4 Introducción: Génesis 1:26 dice: “Hagamos al hombre a nuestra imagen,...

CUANDO LOS HIJOS MINISTRAN LA GLORIA 2

Galería

Bienvenido

CONCORDANCIA

VERSÍCULO DEL DIA

NOTICIAS CRISTIANAS

DICCIONARIO BIBLICO

CONTENIDO DEL DIA